Si pides tres cotizaciones para “una página web”, es probable que recibas tres números muy distintos. No siempre es que alguien quiera cobrarte de más: casi siempre están cotizando cosas diferentes con el mismo nombre. Esta guía te ayuda a entender qué hay detrás del precio y a comparar propuestas con criterio.
Por qué no existe un precio único
Un sitio web se parece más a una remodelación que a un producto de anaquel. Dos sitios pueden verse parecidos en la portada y ser muy distintos por dentro: uno puede ser una plantilla con tus colores y otro un desarrollo pensado para que te encuentren en Google, cargue rápido en el celular y te mande clientes por WhatsApp. El precio depende sobre todo de cinco cosas.
1. Cuántas secciones y qué tan diferentes son
No cuesta lo mismo una página de una sola sección que un sitio con portada, nosotros, una página por cada servicio, preguntas frecuentes y contacto. Además, cada tipo de página distinta requiere diseño propio; las páginas que comparten estructura (por ejemplo, seis servicios con el mismo formato) son más eficientes de producir.
2. Diseño a la medida o plantilla
Una plantilla es más barata al inicio, pero tu sitio se verá como el de muchos otros y suele traer código de más que lo vuelve lento. Un diseño a la medida parte de tu marca y de lo que necesitan tus clientes, y te deja ver la propuesta antes de programar.
3. Funciones especiales
Formularios con protección contra spam, citas en línea, catálogo, tienda con pagos, área de clientes, conexión con tu sistema administrativo o con un CRM. Cada función agrega trabajo de desarrollo, pruebas y, a veces, costos de servicios externos.
4. Idiomas
Un sitio en español e inglés no es solo traducir textos: hay que preparar las dos versiones para que Google muestre la correcta a cada persona. Si vendes o quieres vender en el extranjero, vale la pena hacerlo bien desde el principio.
5. Contenido: textos y fotos
Si ya tienes textos claros y fotos de buena calidad, el proyecto avanza más rápido. Si hay que redactar, ordenar información o hacer fotografía, eso también forma parte del presupuesto (y suele ser lo que más retrasa un proyecto).
Lo que debería incluir cualquier cotización seria
Más que el precio total, compara qué incluye. Una buena propuesta debería decir por escrito:
- Alcance: cuántas páginas, qué secciones y qué funciones.
- Diseño adaptado al celular, no solo “que se vea” en el teléfono.
- SEO técnico básico: títulos, descripciones, sitemap, datos estructurados y alta en Google Search Console.
- Medición: Google Analytics 4 configurado, con los contactos (formulario, WhatsApp, llamadas) medidos como conversiones.
- Textos legales: aviso de privacidad y política de cookies, obligatorios si recibes datos personales por el sitio.
- Calendario por etapas y cuántas rondas de cambios incluye.
- De quién es todo: el dominio, el código y las cuentas deben quedar a tu nombre.
Ojo con el dominio. Si el proveedor registra tu dominio a su nombre, dependes de él para siempre. Pide que el dominio y las cuentas de Google (Analytics, Search Console, Perfil de Empresa) queden a nombre de tu negocio.
Los costos que no se ven en la primera cotización
El precio del desarrollo es solo una parte. Pregunta también por los gastos recurrentes:
- Dominio (renovación anual).
- Hosting y certificado de seguridad (HTTPS).
- Correo con tu dominio, si lo necesitas.
- Mantenimiento: actualizaciones, respaldos, revisión de seguridad y pequeños cambios.
- Licencias de plantillas, plugins o servicios externos, si el sitio depende de ellos.
Un sitio barato que depende de muchos plugins de pago o que nadie actualiza puede salir caro en uno o dos años. Por eso conviene comparar el costo total, no solo el pago inicial.
Señales de alerta
- Te dan un precio sin preguntarte nada sobre tu negocio.
- No hay propuesta por escrito, o solo dice “página web profesional”.
- No mencionan quién será dueño del dominio ni del sitio.
- Prometen “primer lugar en Google” en poco tiempo. Nadie puede garantizarlo.
- No te muestran sitios reales que hayan hecho y que sigan funcionando.
Cómo pedir una cotización que sí puedas comparar
Antes de pedir precios, ten a la mano:
- Qué hace tu negocio y quién es tu cliente ideal.
- Qué quieres que haga la gente al entrar: llamarte, escribirte por WhatsApp, comprar, agendar.
- Qué secciones imaginas y si necesitas inglés.
- Dos o tres sitios que te gusten (de tu ramo o no) y por qué.
- Si ya tienes logotipo, textos y fotos.
Con eso, cualquier proveedor serio puede darte una propuesta clara, y tú puedes comparar manzanas con manzanas.
Por qué no publicamos una lista de precios
Una lista de precios obliga a meter cada proyecto en un paquete: o pagas por cosas que no necesitas, o el paquete se queda corto y aparecen cargos extra a medio camino. Preferimos entender tu proyecto y darte un costo que corresponda a lo que de verdad vas a recibir, sin letras chiquitas.
Cómo cotizamos en LEXATEK
- Nos cuentas qué necesitas por el formulario o por WhatsApp; con la lista de arriba es suficiente.
- Te respondemos en menos de 24 horas hábiles con las preguntas necesarias para entender tu negocio y lo que el sitio debe lograr.
- Recibes una propuesta por escrito con alcance, calendario y costo desglosado, sin compromiso.
- Precio cerrado: el costo no cambia mientras no cambie el alcance. Si a medio proyecto quieres algo adicional, te lo cotizamos aparte y tú decides antes de que lo hagamos.
- Pagas en dos partes: un anticipo para empezar y la liquidación al final, con el sitio terminado.
- Te entregamos el terreno firme: dominio, código y cuentas de Google a nombre de tu negocio, listos para que los administres tú. Si prefieres no ocuparte, también podemos administrarlos por ti con un plan de mantenimiento.
- Si tu presupuesto no alcanza para todo, te proponemos empezar por lo que más clientes te puede traer (por ejemplo, una landing page) y crecer por etapas.
Comparte el presupuesto que tienes en mente. No te compromete a nada: nos permite proponerte lo que más valor te da dentro de lo que quieres invertir, en lugar de una cotización que tengas que descartar.
En resumen
El precio de un sitio web depende de su alcance, del diseño, de las funciones, de los idiomas y del contenido. Más que buscar el número más bajo, busca la propuesta que explique mejor qué recibes, cuánto te costará mantenerlo y cómo te va a ayudar a conseguir clientes. En LEXATEK siempre entregamos la propuesta por escrito, con alcance, calendario y costo desglosado. Conoce nuestro servicio de diseño web.